Hay veces que, al correr, nos ocupamos más de ciertas partes de nuestro cuerpo que de otras. Así suele ocurrir que se cuidan más los músculos y los pies que los ojos o la nariz. Al entrenar al aire libre, y en especial en épocas invernales, es necesario tomar medidas para evitar resfríos y lesiones en estas partes del cuerpo tan delicadas y expuestas.
Cada corredor posee un "máximo ritmo cardíaco", que se alcanza cuando el cuerpo está sometido al máximo esfuerzo. Este valor cambia de acuerdo a la edad la edad y el estado físico de cada deportista.
A veces, los festejos y ocasiones especiales hacen que consumamos productos cargados de toxinas, como bebidas alcohólicas, alimentos con alto contenido graso, sal u otros ingredientes que pueden tener efectos negativos en el entrenamiento.
A veces ocurre que, después de un entrenamiento muy exigente o carreras largas en las que el corredor se compromete de lleno con el ejercicio, sobrevienen dolores de cabeza por distintas causas.
Para algunos corredores, aumentar de peso para lograr una mayor masa muscular puede ser tan difícil como lo es para otros perderlo. Por eso, te damos algunos consejos para llevar el aumento con paciencia y de manera saludable.
El grupo muscular integrado por gemelos, sóleos, tibiales y tobillos, es la parte que más se exige del cuerpo al correr. La Propiocepción es un ejercicio que ayuda a fortalecer la zona y mejorar el rendimiento.
A todo corredor le llega un momento en el que se cuestiona la efectividad de su entrenamiento, su capacidad y su habilidad para superar los obstáculos de las carreras, sin importar la experiencia o tiempo llevado en el deporte. Para calmar la ansiedad, nada mejor que un cable a tierra.
La fatiga muscular es la incapacidad de mover un músculo de manera apropiada por un cierto período de tiempo y, para los corredores, es un obstáculo importante al momento de seguir con un entrenamiento.
Las ganas de ir al baño muchas veces interrumpen el entrenamiento y, si bien lo más saludable es obedecer al llamado de la naturaleza para poder continuar el ejercicio sin molestias, hay formas de disminuir las posibilidades de evacuación.
Muchos corredores que están empezando se desalientan porque deben disminuir el ritmo las primeras veces que salen a practicar deporte. Sin embargo, caminar es una muy buena manera de comenzar con los entrenamientos, e incluso sin correr, ayuda a mantener el estado físico.