A pesar del boom que correr está teniendo en todo el planeta, hay un país en el mundo donde correr está prohibido. Es la República de Burundi, una pequeña nación soberana situada en la región de los grandes lagos de África Oriental. Durante una década, la nación africana de Burundi albergó un fenómeno único: movimientos protagonizados por miles de personas que salían a las calles a cantar, socializar y muchas veces a protestar contra el dictador de la nación, Pierre Nkurunziza.

Marzo de 2014, fin al running en Burundi

Ni corto ni perezoso, en marzo de 2014, Pierre Nkurunziza prohibió correr en el país para evitar que opositores políticos disfrazados de corredores se manifestasen en carreras populares o usasen los entrenamientos como forma de conspirar contra el poder. De paso, encarceló a miembros del Movimiento Solidaridad y Democracia por promover maratones para reunir a posibles simpatizantes.

Si quieres ir actualmente a correr en grupo en Bujumbura, la capital de Burundi, primero tienes que formar parte de un club de running y registrarte en el país. Solo entonces podrás elegir uno de los nueve sitios aceptados para practicarlo. Después de la elección, la policía puede hacerte varias preguntas del tipo,  ¿Cuántas personas irán? ¿Cuándo? Nombres de todos los corredores.

Burundi es uno de los países más pobres del mundo y tiene el segundo PIB per cápita más bajo según el Banco Mundial, después de la República Centroafricana. Por eso, la carrera a pie es uno de los pocos deportes asequibles para la población de un país donde la pobreza y la corrupción están a la orden del día.

Si quieres ver en profundidad cómo correr en Burundi y adentrarte en la realidad de este país, no dejes de leer este artículo escrito por Peter Frick-Wright en marzo de 2016 para outsideonline.com. y que revela cómo correr en Burundi se ha convertido en un verdadero acto de guerra.

Ojalá las cosas cambien pronto y sepan apreciar las bondades de este deporte.

Fuentes: outsideonline.commuyinteresante